En el año 2016 los Hermanos Maristas y los Hermanos de La Salle crearon en Líbano el Proyecto Fratelli, consistente en la inauguración de dos centros de educación no formal, en las ciudades de Rmeileh y Beirut. El proyecto se puso en marcha para proporcionar formación a los niños, jóvenes y adultos que llegaron entre los 1,5 millones de refugiados que escapaban del conflicto en Siria y la persecución religiosa en Irak. Cada día el proyecto ofrecía a más de 700 beneficiarios numerosos programas educativos, diversificados en función de la edad y las necesidades del beneficiario:
- Para los niños y las niñas refugiados hay clubes infantiles para fomentar su socialización, programa de recuperación para niños en edad escolar que no han asistido a la escuela durante más de dos años, apoyo escolar para aquellos niños y niñas, que ya han sido escolarizados en escuelas públicas libanesas, pero que necesitan una ayuda educativa adicional por estar en alto riesgo de abandono escolar;
- Para niños, niñas y jóvenes está disponible también el programa deportivo de la Fundación Real Madrid.
- Hay puntos de encuentro y escucha para jóvenes y adolescentes.
- Hay clases de aritmética y alfabetización básicas para jóvenes
- Apoyo a los muchachos y las muchachas para preparar el examen de acceso a la escuela secundaria libanesa.
- Curso de inglés y laboratorio de informática para facilitar el acceso de los beneficiarios/as al mundo laboral
- Clase de árabe dirigido a adultos/a
- Cursos de iniciación profesional
- Enfoque en las madres primerizas y sus hijos, quienes reciben atención en un programa administrado por enfermeras especializadas.
- Atención en elementos esenciales como la supervisión neonatal, los procedimientos de vacunación y la educación en higiene y nutrición, garantizando así un crecimiento saludable y balanceado de los niños.


Desde la fundación del Proyecto Fratelli, el Líbano se ha visto sometido a múltiples dificultades, además de la inmigración masiva, como por ejemplo la crisis política, social, financiera y económica empezada en octubre de 2019, la propagación del COVID-19 y el estallido en el puerto de Beirut el 4 de agosto de 2020. Estos acontecimientos intensificaron la crisis interna del país, haciendo que tres cuartas partes de la población terminaran viviendo en extrema pobreza. A pesar de las dificultades, el Proyecto Fratelli ha continuado su labor, acogiendo a un número creciente de libaneses en situación de vulnerabilidad. Además, se ha consolidado como un referente para las comunidades cercanas y un modelo de inclusión y armonía.
El proyecto ha continuado ininterrumpidamente y con éxito hasta que el conflicto en curso entre Hezbolá (un grupo político y militar chiita libanés) e Israel se intensificó y se extendió a la zona donde se encuentran los dos centros. Debido a su cercanía con las áreas afectadas, el lunes 23 de septiembre de 2024 las Escuelas Lasalianas, el Collège Notre-Dame y el Collège du Sacré-Cœur en Beirut se vieron obligadas a cerrar. A pesar de las dificultades, en octubre de 2024, la comunidad Fratelli tomó la valiente decisión de reabrir aunque solo por algunas horas al día, y en lugar de proporcionar formación, se encargó de repartir ayuda humanitaria y ofrecer refugio, alimentos y agua a las familias en situación de necesidad. Por último, entre diciembre y enero de 2025 se anunció que la situación en la región había mejorado y los programas volvieron a funcionar a pleno rendimiento, alcanzando las cifras de antes de la guerra.

El Proyecto Fratelli representa un ejemplo de una iniciativa llevada a cabo para proporcionar educación en una situación de emergencia, tema en el que se centra la Semana de Acción Mundial por la Educación 2025, bajo el lema «Defiende la Educación, apaga la Emergencia».