VOLUNTARIADO INTERNACIONAL: EXPERIENCIAS QUE DEJAN HUELLA

Este verano, nuestros voluntarios y voluntarias han compartido tiempo, trabajo y vida en diferentes comunidades educativas lasalianas alrededor del mundo. Sus primeras crónicas ya están disponibles en la web de PROYDE y en la web de PROYDE Levanteruel, y nos permiten acercarnos a lo que significa vivir una experiencia de voluntariado internacional.

Desde Rongai, Kenia, nos envían dos crónicas que recorren el primer mes de convivencia con la comunidad educativa del Rongai Agri and Tech School. Entre actividades educativas, trabajos de mejora de las instalaciones, encuentros con el alumnado y visitas a otras comunidades, Alberto, María Jesús y Cati descubren que, aunque viajaron con la intención de aportar su tiempo y sus capacidades, realmente recibieron mucho más de lo que imaginaban.

En Abiyán, Costa de Marfil, la experiencia transcurre junto a los y las niñas y jóvenes del Hogar Akwaba, compartiendo clases de refuerzo, talleres, juegos e incluso un campamento. Más allá de las actividades del día a día, en su crónica nos hablan de acogida, resiliencia y alegría. Es precioso cómo nos cuentan que educar también significa acompañar, escuchar y confiar en las posibilidades de cada persona.

Y desde Ruanda, nos comparten los primeros días en el colegio La Salle Kirenge: clases, juegos, deporte, música, encuentros con la comunidad y el descubrimiento de la cultura local. Una experiencia que comienza mostrando que el voluntariado no es solo ofrecer, sino también dejarse transformar por cada encuentro.

Cuatro crónicas, tres destinos y una misma experiencia: compartir, aprender y descubrir que los pequeños gestos pueden construir grandes vínculos.

Estas experiencias tienen algo en común: ponen en el centro a las personas y la importancia de los pequeños gestos. Compartir una actividad, aprender una palabra nueva, jugar, escuchar una historia o colaborar en una tarea son oportunidades para acercarse a otras realidades y crear lazos que permanecen mucho más allá del viaje. Os animamos a leer las crónicas completas y a sentir más cerca la experiencia del voluntariado transformador.

¿Quizás la próxima crónica la escribirás tú? ¡Colabora como voluntario o voluntaria en el próximo verano!