Emergencia humanitaria en Sudán del Sur
El año 2026 comienza con una situación profundamente alarmante en Sudán del Sur. Según el Humanitarian Needs and Response Plan 2026, alrededor de 10 millones de personas (dos tercios de la población del país) necesitan asistencia humanitaria urgente. Lejos de mejorar, la crisis se ha agravado como consecuencia de la violencia persistente, los desplazamientos forzados, las inundaciones recurrentes y el colapso de los servicios básicos.
La guerra en el vecino Sudán ha provocado la llegada de cientos de miles de personas refugiadas y repatriadas, sobrecargando un sistema ya debilitado. A ello se suman varios años consecutivos de inundaciones que han destruido cosechas y ganado, dificultando la recuperación de las comunidades rurales. La hiperinflación ha encarecido los productos de primera necesidad, haciendo que muchas familias no puedan cubrir sus necesidades más básicas.
Una infancia en riesgo y un sistema sanitario desbordado
La situación de la infancia es especialmente preocupante. Aproximadamente un tercio de los niños y niñas no puede asistir a la escuela, lo que compromete seriamente el futuro de toda una generación. Solo en el estado del Alto Nilo, los conflictos han obligado al cierre de más de 200 escuelas, mientras que las inundaciones han interrumpido la actividad educativa en otras 100, afectando a cerca de 30.000 estudiantes y aumentando el riesgo de explotación y matrimonios precoces.
El sistema sanitario se encuentra al límite. Se estima que solo el 44 % de la población tiene acceso fiable a atención primaria, y que el 18 % de las instalaciones sanitarias no están operativas. El país afronta la mayor epidemia de cólera de su historia, con más de 96.000 casos registrados, mientras la malaria sigue siendo la principal causa de muerte. La escasez de personal sanitario es extrema: hay aproximadamente un médico por cada 65.000 personas, muy lejos de los estándares mínimos recomendados por la Organización Mundial de la Salud.
Respuesta de PROYDE en Riimenze
Ante esta realidad, PROYDE, con el apoyo del Ayuntamiento de Zaragoza, participa en un proyecto de emergencia en la localidad de Riimenze, en el estado de Equatoria Occidental, en colaboración con la organización Solidarity with South Sudan.
El proyecto, titulado “Medios de vida para familias desplazadas en Riimenze”, da apoyo a 30 familias desplazadas (160 personas, mayoritariamente mujeres y niños) que han huido de la violencia desde febrero de 2025. Estas familias han encontrado refugio en los terrenos del centro agrícola y nutricional de Solidarity, donde la comunidad local ha mostrado una notable solidaridad, aunque con recursos muy limitados.
Apoyar la resiliencia y la dignidad
Riimenze se ha convertido en un punto clave de acogida gracias a la presencia de la parroquia local y al trabajo continuado de Solidarity with South Sudan, que lleva años impulsando programas de agricultura sostenible, educación y cohesión social. Las primeras cosechas obtenidas por familias desplazadas en 2025 demuestran que, con el apoyo adecuado, es posible reforzar la resiliencia, la autosuficiencia y la dignidad incluso en contextos de extrema fragilidad.
Desde PROYDE insistimos en la importancia de que la comunidad internacional mantenga y refuerce su compromiso con Sudán del Sur, no solo para salvar vidas hoy, sino también para apoyar soluciones a largo plazo que promuevan la paz, la estabilidad y el desarrollo humano sostenible.
Porque frente a una crisis prolongada, la solidaridad constante sigue siendo imprescindible.
