Prácticas en el Departamento de Comunicación de Proyde

Buenos días a todos,

Soy Morgana Giglio, tengo 22 años y llego desde Italia. Actualmente realizo prácticas extracurriculares en el departamento de Comunicación de PROYDE bajo la supervisión de mi tutora Isabel Santelesforo, coordinadora del departamento.

Tras graduarme en la Facultad de Ciencias de la Comunicación en la Universidad de Bolonia, conocí PROYDE y me atrajo especialmente su misión: promover el respeto a la pluralidad de valores desde una perspectiva inclusiva y de conciencia social, principios que considero fundamentales para enriquecer nuestra sociedad.

Decidí entonces aplicar mis conocimientos y adquirir experiencia en la gestión de redes sociales, así como en el mantenimiento y actualización del sitio web. Aunque comencé creando y programando contenidos para nuestras plataformas digitales, también tuve la oportunidad de colaborar con el Departamento de Proyectos de PROYDE, escribiendo artículos y prestando apoyo en función de las necesidades del departamento. Además, pude profundizar en el ámbito del Comercio Justo y sus proyectos. Acompañé a Laura García, la responsable del Departamento de Educación para la Transformación Social, en distintos centros educativos, colaborando en la presentación y ejecución de talleres formativos.

Desde el primer día, me he sentido muy acogida por parte de todo el equipo; el ambiente es cercano y destaca por una fuerte colaboración entre todos los departamentos. Esta experiencia me está permitiendo aprender de manera activa, desarrollar nuevas habilidades y crecer en un entorno comprometido con la educación y la justicia social.




Jugando por un mundo más justo: el Escape Room en Carabanchel

El lunes 16 de marzo de 2026 se realizaron tres talleres de aprendizaje mediante el juego del Escape Room sobre Comercio Justo en uno de los colegios de la institución La Salle, ubicado en Carabanchel (Madrid).

Los departamentos de Educación para la Transformación Social y Comercio Justo de PROYDE impulsan este taller lúdico, financiado por AECID desde hace dos años en distintas partes de España, logrando cada vez resultados óptimos.

La actividad fue llevada a cabo por Laura García, responsable de Educación de PROYDE, acompañada por Morgana Giglio, que actualmente se encuentra haciendo prácticas en el departamento de Comunicación de PROYDE.



El juego híbrido despertó en los estudiantes una curiosidad creciente, unida a un sentimiento de solidaridad, gracias a la competición entre grupos que permitió aprender de manera cooperativa. De esta manera, los participantes pudieron conectar la teoría con la práctica, desarrollando habilidades críticas y actitudes conscientes frente a los desafíos del comercio justo.

A través de esta herramienta educativa, los participantes tuvieron la oportunidad de acercarse al Comercio Justo y descubrir cuáles valores y objetivos persigue. Entre ellos, el logro de la justicia social, económica y medioambiental.

Desde PROYDE, agradecemos al colegio La Salle de Carabanchel por acogernos y permitirnos concretar esta iniciativa, y esperamos continuar replicando esta iniciativa en futuros cursos, contribuyendo así a la formación de jóvenes comprometidos y conscientes de su entorno.




UN AULA PARA CAMBIAR DESTINOS EN BOHICÓN

En el barrio de Honmeho, en la zona oeste de Bohicón, un edificio antiguo conocido como «Famille Lasallienne» ha vuelto a cobrar vida. Durante 12 meses, entre julio de 2023 y junio de 2024, este centro ha acogido un Programa que se inició en 1995 con el fin de ofrecer a jóvenes aprendices la oportunidad de aprender a leer, escribir y adquirir competencias básicas para integrarse en la vida laboral y social de su comunidad.

El proyecto ha sido financiado por el Ayuntamiento de Gijón y coordinado por PROYDE en colaboración con los Hermanos de La Salle de África del Oeste, propietarios del solar donde se ubica el aula.

Los beneficiarios indirectos han sido unas 300 personas, mientras que los directos han sido 80 jóvenes de entre 15 y 25 años que habían abandonado la escuela prematuramente y tenían dificultades en insertarse en el mercado laboral. En el caso de las mujeres, muchas niñas abandonaban la escuela para asumir tareas domésticas o matrimonios prematuros.

El proyecto se ha basado en tres niveles de alfabetización —básico, medio y avanzado— combinando el aprendizaje de lectura, escritura y aritmética con actividades prácticas sobre salud, nutrición, ciudadanía y medio ambiente. Los cursos han incluido francés básico, talleres prácticos y salidas culturales, permitiendo a los jóvenes relacionar los conocimientos adquiridos con la vida diaria y el trabajo artesanal.

Además, se ha priorizado la equidad de género. Por ello, el centro ha promovido la participación de las jóvenes mujeres, fortaleciendo su autonomía y posibilidades de educación y empleo.

Otro tipo de intervención ha sido realizada en cuanto al edificio, que presentaba un techo deteriorado por las lluvias y amenazaba con derrumbarse. El procedimiento incluyó su rehabilitación y la mejora del mobiliario, creando un espacio seguro y funcional para los estudiantes.

Al finalizar el proyecto, todos los jóvenes habían mejorado notablemente sus habilidades básicas y sociales. La experiencia se espera que continúe en los próximos cursos, consolidando un modelo de alfabetización que combina enseñanza instrumental con desarrollo integral, fomentando la equidad y la inclusión.

Para muchos en Bohicón, esta aula no solo ha sido un lugar de aprendizaje, sino también un punto de esperanza: un espacio donde el conocimiento abre puertas y brinda herramientas para soñar con un futuro más justo.




Escuelas rurales de Dapaong: aprendizaje y desarrollo inclusivo

La intervención se ha desarrollado en el norte de Togo, concretamente en la Región de las Sabanas, una de las zonas más vulnerables del país, donde las aldeas se encuentran muy dispersas y las comunicaciones casi inexistentes. El proyecto es parte del Programa de Educación y Desarrollo Básico iniciado hace 36 años por la Diócesis de Dapaong (DEC), que actúa punto de referencia para la coordinación de la red de escuelas rurales.

Al comienzo, la región enfrentaba graves dificultades estructurales: baja productividad agrícola debido al suelo laterítico y a lluvias irregulares, alta precariedad económica y limitaciones en el acceso a educación y sanidad. El abandono escolar era elevado; solo el 35% del total de niños terminaban la escuela primaria, y el profesorado presentaba desmotivación y escasos recursos.

Actualmente, la red abarca 69 escuelas rurales diseminadas por toda la región. El programa educativo de la Diócesis de Dapaong, apoyado anualmente por PROYDE, proporciona una cobertura integral de servicios básicos a estas escuelas en diversas aldeas rurales. En este contexto, diversas ONGD junto con el gobierno togolés trabajaron para promover la salud pública y la educación.

Durante el curso 24-25 se beneficiaron directamente 15.117 estudiantes de 69 centros pertenecientes a la Red de Escuelas de la Diócesis de Dapaong. En particular, el 40% fueron mujeres y el 60% hombres, promoviendo así una participación equilibrada y con especial atención a la igualdad de oportunidades entre los géneros.

Además, se fomentó la educación de las niñas mediante el acompañamiento a los comités de madres y padres y la realización de al menos cuatro sesiones de sensibilización sobre escolarización, higiene y nutrición; impulsando la matriculación femenina y promoviendo una mayor implicación familiar en el desarrollo integral de la infancia.



A medio plazo, se seleccionaron un total de 20 enseñantes de distintas escuelas para participar en un proceso intensivo de formación y fortalecimiento de capacidades mediante metodologías innovadoras. Según los resultados, al menos el 85% participó en el 90% de las sesiones formativas y el 80% mejoró sus capacidades pedagógicas y didácticas.

En 2025, se han registrado 253 profesores voluntarios remunerados por las DDEC, quienes cuentan con su propia cuenta corriente y siguen perfeccionando su nivel de enseñanza en los centros de formación permanente. A esta novedad se añade la distribución de material escolar de manera equitativa a docentes y alumnos en al menos 30 escuelas.

Las cantinas escolares instaladas siguen ofreciendo a los alumnos alimentos variados y nutritivos, complementando la alimentación familiar. Atenden a los niños que no pueden volver a casa al mediodía, momento que a menudo coincide con su única comida diaria en familias más necesitadas, donde las raciones suelen ser básicas y con escasez de proteínas. De hecho, cuando las cosechas se pierden, la situación alimentaria se agrava, haciendo de las cantinas un recurso esencial para garantizar la nutrición diaria. Gracias a la ayuda de PROYDE, en 37 escuelas la diócesis abrió comedores al menos tres días a la semana, con el apoyo de las madres de familia y de las niñas matriculadas.

El progreso del proyecto se constata a través de la planificación de al menos 4 visitas pedagógicas anuales a las escuelas rurales, con el objetivo de dar apoyo y seguimiento a los maestros en formación. Invertir en educación primaria de calidad en el norte de Togo es invertir en el futuro de miles de niños y niñas que, a pesar de las dificultades geográficas y económicas, tienen el derecho y el potencial de construir un desarrollo más justo y sostenible para su comunidad.




Cada día más cerca

En el proceso de renovar nuestro Plan Estratégico, comprobamos que debíamos hacer un mayor esfuerzo para estar más cerca de todas esas personas que formáis parte de PROYDE y sois el motor de este equipo y de lo que hacemos. 

Por eso, desde este momento, a parte de estos boletines informativos que recibís cinco veces al año, vamos a crear uno nuevo donde profundizaremos sobre alguno de los proyectos de cooperación que están ahora mismo en activo. 

Sabéis que son muchos, y poco a poco, esperamos darlos todos a conocer. La idea es que en los meses en los que no recibáis este boletín, llegue a vuestro correo un pequeño documento con información detallada sobre uno de los proyectos que estamos desarrollando. 

Esperamos que os guste esta nueva iniciativa y como siempre, recordaros que podéis hacernos llegar vuestros comentarios y sugerencias a comunicacion@proyde.org.




Reuniones mensuales en la Delegación de La Rioja-Zaragoza

Una vez al mes nos reunimos todos los delegados de Proyde: los de Alfaro, San Asensio y Zaragoza. Se empieza rezando y luego cada uno va exponiendo lo que se hace en su colegio o en su ciudad.

Así por ejemplo en la última reunión se habló del Festival Solidario que tuvo lugar en La Salle Gran Vía con actuaciones de los alumnos de los tres colegios de Zaragoza; del viaje que hicieron a Logroño José Antonio (el director de Proyde), Juan Herrero (del departamento de proyectos), José-Manuel Sauras y Alberto López de Heredia delegado local de San Asensio; del cambio de Asociación a Fundación y todas las novedades que esto plantea en el funcionamiento ordinario; del Voluntariado de Corta duración que este año va a ir a Argentina, Bolivia y Akwaba (Costa de Marfil), del Comercio Justo que tiene mucho que ver con la Fundación Proyde; de la FAS, del Movimiento Círculo de Silencio que se reúne cada primer viernes de mes en una plaza de Zaragoza, de Enlázate por la Justicia, de REDES.




Cierre del proyecto “Alianzas para una ciudadanía global comprometida con un desarrollo justo y sostenible” en Andalucía

El proyecto “Alianzas para una ciudadanía global comprometida con un desarrollo justo y sostenible | Campaña por el Comercio Justo en Andalucía”, impulsado por PROYDE e IDEAS y financiado por la Agencia Andaluza de Cooperación Internacional para el Desarrollo, llega a su cierre tras varios años de trabajo centrado en promover la educación para la transformación social y el impulso del Comercio Justo en Andalucía.

Durante este tiempo, el proyecto ha desarrollado numerosas acciones de sensibilización y formación dirigidas a distintos ámbitos: ciudadanía, administraciones públicas y, especialmente, centros educativos, donde PROYDE ha focalizado gran parte de su acción. A través de talleres en centros escolares, la elaboración de materiales pedagógicos, actividades participativas y espacios de encuentro, se ha acercado al alumnado y al profesorado a los principios del Comercio Justo, fomentando una mirada crítica sobre los modelos de producción y consumo.

Entre las acciones más relevantes destacan dos encuentros clave que han contribuido a fortalecer las alianzas entre actores comprometidos con estos valores. Por un lado, el Encuentro de Centros Educativos por el Comercio Justo reunió a docentes de distintos lugares para compartir experiencias, conocer nuevos recursos pedagógicos y consolidar la red educativa. Por otro lado, el Encuentro de Ciudades por el Comercio Justo generó un espacio de diálogo entre administraciones públicas, entidades sociales y otros agentes implicados, impulsando la coordinación y el trabajo conjunto en torno a modelos de consumo más justos y sostenibles.

Además, el proyecto ha permitido actualizar el formulario de acreditación y renovación de Centros Educativos por el Comercio Justo, facilitando la incorporación de nuevos centros y el seguimiento de aquellos ya adheridos a esta red.

Los centros interesados pueden acceder al formulario actualizado en este enlace.

El cierre del proyecto supone el final de una etapa, pero también refuerza el compromiso de seguir trabajando, desde la educación y la colaboración entre entidades y administraciones, por una ciudadanía crítica, informada y comprometida con un desarrollo más justo y sostenible.




Con los niños en situación difícil de Abiyán

Quiero dar testimonio de mi trabajo con los niños en situación difícil en Abiyán, Costa de Marfil. Soy Issa Koné, de nacionalidad marfileña, hace 25 años que trabajo con los niños en situación de calle en el Hogar Akwaba/ Hogar de la Salle. Es un establecimiento de protección de sustitución ubicado en el distrito de Abiyán, más precisamente en la comuna de Abobo. Acoge a niños en situación difícil cuya franja de edad se sitúa entre 7 y 16 años. 

El objetivo de nuestra acción es la reinserción socio familiar. En el hogar, el área de la vida familiar se encarga del cuidado holístico de los niños. El niño llevará una vida familiar, la vida en pequeño grupo (el tutorado), aprenderá a leer y a escribir integrándose en la escuela básica. A través de la identificación y la escucha, se debe realizar la búsqueda de la familia que permitirá la localización de la familia del niño, la mediación que conducirá a la consolidación de los lazos familiares. En el marco de nuestro trabajo, realizamos equipos de calle de día y de noche, lo que consiste en contactar a los niños en las calles de Abiyán, escucharlos, concienciarlos, orientarlos, cuidados de su salud primaria, acoger a quienes están listos para venir al hogar. Para tener éxito en nuestro trabajo, se hace en equipo. Las tareas están bien repartidas. 

Mi satisfacción, este trabajo es apasionante para mí, ayudar a un niño a dejar la calle, darle el gusto por la escuela y la familia, estabilizarlo y luego reintegrarlo definitivamente en su familia te llena de satisfacción y alegría. Para mí, es tender la mano al prójimo y abrir caminos para que los niños puedan convertirse en alguien el día de mañana.




La Marcha Juvenil de La Salle en Andalucía reúne a cerca de mil jóvenes en Jerez

El pasado sábado, la ciudad de Jerez acogió la Marcha Juvenil de La Salle en Andalucía, un encuentro que reunió a cerca de mil jóvenes en una jornada marcada por la convivencia, el espíritu lasaliano y la solidaridad.

La marcha concluyó en el colegio La Salle Sagrado Corazón Mundo Nuevo, donde las personas participantes pudieron disfrutar de un picnic solidario cuyos bocadillos fueron vendidos a beneficio de PROYDE.



Esta iniciativa fue posible gracias a la implicación y el trabajo conjunto de los tres equipos locales de La Salle San José, La Salle Buen Pastor y La Salle Mundo Nuevo, que unieron esfuerzos en la organización previa, el montaje y la preparación de los bocadillos.

El gesto solidario tuvo además un toque especial: cada picnic incluía galletas de Comercio Justo, un pequeño detalle que refuerza el compromiso con un consumo más responsable y con la construcción de un mundo más justo.

La Marcha Juvenil volvió a demostrar que, cuando la juventud lasaliana camina unida, no solo se comparten kilómetros, sino también valores, compromiso y solidaridad.





Medios de vida para familias desplazadas en Riimenze

Entre febrero y diciembre de 2025 se llevó a cabo una intervención humanitaria en la localidad de Riimenze, en el estado de Equatoria Occidental, al suroeste de Sudán del Sur, con el objetivo de apoyar a familias desplazadas por la violencia que se intensificó en la región a comienzos de ese mismo año.

Desde febrero de 2025, el deterioro de la seguridad en esta zona provocó enfrentamientos entre grupos armados, saqueos y ataques contra la población civil. Como consecuencia, numerosas familias campesinas se vieron obligadas a abandonar precipitadamente sus aldeas en la diócesis de Tombura–Yambio, dejando atrás sus hogares, cultivos y medios de vida.

En este contexto, 30 familias desplazadas encontraron refugio en los terrenos del proyecto de Solidarity with South Sudan en Riimenze. La comunidad local respondió con una solidaridad ejemplar, compartiendo alimentos, espacio y apoyo. Sin embargo, los recursos disponibles eran muy limitados y las necesidades humanitarias crecían rápidamente.

Para responder a esta situación, el proyecto proporcionó asistencia inmediata a las familias desplazadas, combinando ayuda de emergencia con acciones orientadas a recuperar la autonomía y la dignidad de las personas afectadas.

Durante la intervención se realizaron diversas actividades clave. En primer lugar, se llevó a cabo la identificación y registro de las familias beneficiarias en coordinación con la parroquia de Riimenze y líderes comunitarios, garantizando un proceso transparente basado en criterios de vulnerabilidad.

Posteriormente, se distribuyeron insumos agrícolas, incluyendo semillas de maíz, cacahuetes, frijoles y green grams, así como herramientas básicas como azadas y machetes. También se brindó orientación técnica para la planificación de la siembra. Paralelamente, se entregaron alimentos básicos para cubrir las necesidades más urgentes mientras las familias preparaban las tierras y comenzaban a cultivar.



El proyecto también apoyó la asignación y preparación de parcelas agrícolas facilitadas por la parroquia local, así como la construcción de baños y la organización comunitaria del terreno. Estas acciones permitieron que las familias desplazadas empezaran a reconstruir sus medios de vida mediante el cultivo de alimentos.

Además, se distribuyeron artículos esenciales, como utensilios de cocina y mosquiteras impregnadas para prevenir la malaria, una enfermedad especialmente peligrosa para niños y mujeres en contextos de refugio precario y lluvias intensas.

La intervención incluyó igualmente visitas de seguimiento mensuales y reuniones comunitarias para evaluar los avances, identificar dificultades y reforzar la organización colectiva. También se promovieron espacios de encuentro e integración con la comunidad anfitriona, favoreciendo la convivencia y el apoyo mutuo.

Gracias a este acompañamiento, las familias desplazadas pudieron comenzar a recuperar estabilidad y autonomía. De hecho, las primeras cosechas obtenidas en agosto de 2025 confirmaron el potencial de este modelo comunitario de acogida y autosostenibilidad.

Este proyecto contribuyó así no solo a cubrir necesidades humanitarias urgentes, sino también a fortalecer la resiliencia de las familias desplazadas y de la propia comunidad de Riimenze, demostrando que incluso en contextos de crisis es posible sembrar esperanza… y, literalmente, también maíz.