La intervención se ha desarrollado en el norte de Togo, concretamente en la Región de las Sabanas, una de las zonas más vulnerables del país, donde las aldeas se encuentran muy dispersas y las comunicaciones casi inexistentes. El proyecto es parte del Programa de Educación y Desarrollo Básico iniciado hace 36 años por la Diócesis de Dapaong (DEC), que actúa punto de referencia para la coordinación de la red de escuelas rurales.
Al comienzo, la región enfrentaba graves dificultades estructurales: baja productividad agrícola debido al suelo laterítico y a lluvias irregulares, alta precariedad económica y limitaciones en el acceso a educación y sanidad. El abandono escolar era elevado; solo el 35% del total de niños terminaban la escuela primaria, y el profesorado presentaba desmotivación y escasos recursos.
Actualmente, la red abarca 69 escuelas rurales diseminadas por toda la región. El programa educativo de la Diócesis de Dapaong, apoyado anualmente por PROYDE, proporciona una cobertura integral de servicios básicos a estas escuelas en diversas aldeas rurales. En este contexto, diversas ONGD junto con el gobierno togolés trabajaron para promover la salud pública y la educación.
Durante el curso 24-25 se beneficiaron directamente 15.117 estudiantes de 69 centros pertenecientes a la Red de Escuelas de la Diócesis de Dapaong. En particular, el 40% fueron mujeres y el 60% hombres, promoviendo así una participación equilibrada y con especial atención a la igualdad de oportunidades entre los géneros.
Además, se fomentó la educación de las niñas mediante el acompañamiento a los comités de madres y padres y la realización de al menos cuatro sesiones de sensibilización sobre escolarización, higiene y nutrición; impulsando la matriculación femenina y promoviendo una mayor implicación familiar en el desarrollo integral de la infancia.


A medio plazo, se seleccionaron un total de 20 enseñantes de distintas escuelas para participar en un proceso intensivo de formación y fortalecimiento de capacidades mediante metodologías innovadoras. Según los resultados, al menos el 85% participó en el 90% de las sesiones formativas y el 80% mejoró sus capacidades pedagógicas y didácticas.
En 2025, se han registrado 253 profesores voluntarios remunerados por las DDEC, quienes cuentan con su propia cuenta corriente y siguen perfeccionando su nivel de enseñanza en los centros de formación permanente. A esta novedad se añade la distribución de material escolar de manera equitativa a docentes y alumnos en al menos 30 escuelas.
Las cantinas escolares instaladas siguen ofreciendo a los alumnos alimentos variados y nutritivos, complementando la alimentación familiar. Atenden a los niños que no pueden volver a casa al mediodía, momento que a menudo coincide con su única comida diaria en familias más necesitadas, donde las raciones suelen ser básicas y con escasez de proteínas. De hecho, cuando las cosechas se pierden, la situación alimentaria se agrava, haciendo de las cantinas un recurso esencial para garantizar la nutrición diaria. Gracias a la ayuda de PROYDE, en 37 escuelas la diócesis abrió comedores al menos tres días a la semana, con el apoyo de las madres de familia y de las niñas matriculadas.
El progreso del proyecto se constata a través de la planificación de al menos 4 visitas pedagógicas anuales a las escuelas rurales, con el objetivo de dar apoyo y seguimiento a los maestros en formación. Invertir en educación primaria de calidad en el norte de Togo es invertir en el futuro de miles de niños y niñas que, a pesar de las dificultades geográficas y económicas, tienen el derecho y el potencial de construir un desarrollo más justo y sostenible para su comunidad.