Más y mejor educación en Burkina Faso
El Complejo Escolar Saint Jean-Baptiste de La Salle, situado en el barrio periférico de Sandogo, en Uagadugú (Burkina Faso), ha dado un paso clave para garantizar el acceso a una educación de calidad gracias a la construcción de un nuevo edificio con cuatro aulas escolares. El proyecto ha sido posible gracias al apoyo de la Familia Aranzabal durante el periodo 2024–2025.
Desde su creación en 2015, con participación de AFEC, autoridades escolares, asociación de padres y representante local el centro educativo es un referente para la comunidad local, ofreciendo oportunidades educativas a cientos de niños y niñas en un contexto marcado por la vulnerabilidad social y la falta de infraestructuras. El crecimiento progresivo del alumnado hizo evidente la necesidad de ampliar los espacios educativos para asegurar la continuidad de los estudios, especialmente en los niveles superiores.
Las obras de construcción comenzaron en marzo de 2025, tras la realización de los estudios técnicos necesarios y la obtención de los permisos administrativos correspondientes. A pesar de las dificultades derivadas de la temporada de lluvias, el nuevo edificio fue finalizado con éxito y actualmente se encuentra plenamente operativo para el curso escolar 2025–2026.

Gracias a este proyecto, el barrio de Sandogo cuenta ahora con cuatro nuevas aulas seguras y funcionales, que permiten mejorar las condiciones de aprendizaje y reforzar el ciclo de educación secundaria del centro. El trabajo conjunto del equipo de coordinación del proyecto, la escuela y los equipos técnicos permitió llevar a cabo el proyecto en poco tiempo junto con buen uso de los recursos financieros. El edificio se encuentra ahora en uso utilizable, lo que permite la educación de los jóvenes y el proyecto se completó en poco tiempo (once meses). Además, estas instalaciones contribuirán a otras actividades educativas del territorio, como la formación del profesorado y el refuerzo del sistema educativo local: observamos un aumento en el número de alumnas en los cursos superiores (3ª y 2ª ronda). Esto contribuye a un aumento de las tasas de matrícula escolar de las chicas y, por tanto, a la mejora de sus condiciones de vida futuras.
Los beneficiarios directos del proyecto son 112 estudiantes, de los cuales 72 son niñas, así como el profesorado asignado a las nuevas aulas. A medio y largo plazo, se prevé que el impacto alcance a cerca de 970 estudiantes de los distintos niveles educativos del complejo escolar, favoreciendo especialmente el acceso de las niñas y jóvenes a la educación.

Este nuevo edificio representa un primer paso fundamental dentro de un proyecto más amplio, ya que está diseñado para ser ampliado en el futuro con un segundo nivel. De este modo, se busca responder a la creciente demanda educativa y seguir garantizando el derecho a la educación de niños y niñas en Sandogo.
Invertir en educación es invertir en el futuro de toda una comunidad. Con iniciativas como esta, se refuerza el compromiso con una educación inclusiva, equitativa y de calidad como motor de desarrollo y transformación social.




















